Las urgencias dentales tienen un patrón claro en agosto: aparecen en el peor momento posible. En un pueblo donde no hay clínica cerca, en el extranjero, un domingo por la noche, o justo el día antes de coger un vuelo.
Y muchas veces se podrían haber evitado con una revisión antes de salir de viaje. Pero cuando el problema ya está ahí, lo importante es saber qué hacer y, sobre todo, qué no hacer.
Este es el resumen clínico de las urgencias más frecuentes que se atienden cada verano.
Dolor de muelas intenso y continuo
Un dolor que aparece de forma espontánea, que despierta por la noche o que no cede con analgésicos habituales tiene una causa clara la mayoría de las veces: inflamación del nervio dental (pulpitis). Suele ser consecuencia de una caries profunda que ha llegado al nervio o de una fisura que se ha ido abriendo.
Qué hacer:
- Analgésico según lo que tomes habitualmente y toleres. El ibuprofeno suele funcionar mejor que el paracetamol en dolor dental porque es antiinflamatorio, pero cada persona tiene su pauta.
- Frío externo en la mejilla (nunca calor).
- Dormir con la cabeza más elevada de lo habitual.
- Evitar masticar por ese lado y evitar temperaturas extremas.
Qué no hacer:
- No aplicar calor. Aumenta la inflamación y el dolor.
- No poner aspirina directamente sobre la encía (un remedio que sigue circulando). Provoca quemaduras químicas.
- No automedicarse con antibióticos guardados de otro tratamiento. No siempre son necesarios y su uso indebido genera resistencias.
El dolor de pulpitis no se cura solo. Puede remitir unos días si el nervio se necrosa, pero eso no es curación: es empeoramiento. El tratamiento definitivo (endodoncia o extracción) hay que hacerlo cuanto antes.
Flemón o inflamación en la cara
Un flemón es una infección activa. La cara se hincha, aparece dolor pulsátil, a veces fiebre y sensación general de malestar. Puede evolucionar rápido, especialmente con calor.
Qué hacer:
- Consultar sin esperar. Un flemón no se resuelve con enjuagues.
- Mientras se busca atención: enjuagues con agua tibia y sal (no caliente).
- Frío externo si hay hinchazón visible.
- Mantenerse hidratado.
Qué no hacer:
- No pinchar ni apretar la zona.
- No aplicar calor bajo ningún concepto: dispersa la infección.
- No esperar a que baje solo. Un flemón puede complicarse en pocas horas.
En caso de imposibilidad de acceso a un dentista, urgencias hospitalarias.
Diente roto o fracturado
Un mordisco a un hueso de aceituna, una caída, un golpe con un balón. La fractura puede ser un pequeño trozo del borde o llegar hasta la raíz.
Qué hacer:
- Guardar el fragmento en leche o suero fisiológico si es grande. A veces se puede recementar.
- Enjuagar con agua tibia para ver la extensión del daño.
- Cubrir el diente con cera dental o incluso con un chicle sin azúcar si tiene bordes cortantes que dañan la lengua o el labio.
- Consultar en 24-48 horas aunque no duela.
Qué no hacer:
- No aplicar pegamento ni adhesivos caseros. Ninguno.
- No ignorar la fractura porque «no duele». Muchas fisuras profundas son indoloras al principio y afectan al nervio semanas después.
Empaste o corona que se cae
Es una urgencia frecuente y menos grave de lo que parece, pero requiere gestión.
Qué hacer:
- Guardar la corona si se ha desprendido entera y está limpia. En muchos casos se puede recementar.
- Limpiar la zona con cuidado tras las comidas.
- Evitar masticar con ese diente.
- Consultar en pocos días. Un diente sin su empaste o corona queda expuesto y se sensibiliza rápido; además, puede empezar a moverse ligeramente hacia el hueco.
Qué no hacer:
- No usar adhesivos de farmacia sin criterio: algunos generan más problemas al retirarlos.
- No dejar el diente sin protección durante semanas esperando a la vuelta.
Diente avulsionado (se ha caído entero por un golpe)
Es la única urgencia dental verdaderamente tiempo-dependiente. Un diente permanente que se ha salido de su alvéolo puede reimplantarse si se actúa en los primeros 30-60 minutos.
Qué hacer:
- Coger el diente por la corona, nunca por la raíz.
- Si está sucio, aclarar con suero fisiológico o leche. Nunca frotar ni cepillar.
- Reintroducirlo en el alvéolo si es posible y morder suavemente una gasa para mantenerlo.
- Si no es posible, conservarlo en leche o en suero. Nunca en agua ni en seco.
- Acudir a un dentista o a urgencias inmediatamente.
Cada minuto cuenta. Después de una hora fuera, las posibilidades de reimplantación con éxito bajan drásticamente.
La revisión antes de viajar: la mejor prevención
La mayoría de urgencias en agosto no son sorpresas. Son problemas que ya estaban ahí y que se manifiestan con el cambio de rutina, el calor y las comidas fuera de casa.
Una revisión antes del verano detecta caries que aún no duelen, empastes viejos que están fallando, coronas que se aflojan y encías que empiezan a inflamarse. Todo eso se resuelve en consulta con tiempo, en vez de convertirse en una urgencia a 300 kilómetros de casa.
Dónde acudir en agosto si tienes una urgencia
Durante el mes de agosto, Clínica Dental Badia cierra por vacaciones. Para no dejar a nuestros pacientes sin atención en caso de urgencia, derivamos a un centro de confianza en Barcelona, abierto todos los días del año:
Clínica Dental Barcelona
📍 C/ Pau Claris, 194-196, Baixos 2a — 08037 Barcelona
📞 934 87 83 29
🕘 Abierto todos los días de 9:00 a 24:00 h
Es la referencia que damos a quien nos contacta durante ese mes con una urgencia real. En septiembre retomamos la actividad habitual y estamos a disposición para revisar la evolución de cualquier tratamiento realizado durante el verano.
La idea que conviene retener
Las urgencias dentales rara vez son verdaderas urgencias imprevisibles. Casi siempre son problemas que llevaban meses avisando y que estallaron en el peor momento.
En Clínica Dental Badia atendemos urgencias durante todo el año excepto en agosto, y preferimos ver a los pacientes antes de que la boca les obligue a llamarnos. La prevención no es solo cepillarse: también es revisar antes de exponer la boca a un cambio de rutina prolongado.