Si el implante no tiene nervio… ¿por qué duele?”
En algunas situaciones de salud complejas —como tratamientos oncológicos, quimioterapia o radioterapia— pueden aparecer movimientos, molestias o dolor en implantes dentales que antes estaban estables. Y esto genera muchas dudas.
👉 Un implante dental no tiene nervio, a diferencia de un diente natural.
Entonces, ¿por qué puede doler?
Porque el dolor no siempre viene del implante en sí, sino de los tejidos que lo rodean.
¿Qué puede estar ocurriendo?
▪️ Inflamación del hueso o de la encía que rodea el implante.
▪️ Pérdida de soporte óseo, más frecuente tras tratamientos agresivos para la salud.
▪️ Cambios en la cicatrización y en la calidad del hueso.
▪️ Sobrecarga al masticar si el implante ha perdido estabilidad.
En estos casos, el implante puede moverse, molestar o doler, aunque no tenga nervio propio.
¿Qué soluciones existen?
Cada caso debe valorarse de forma individual, pero las opciones pueden incluir:
▪️ Control y tratamiento de la inflamación.
▪️ Ajustes o retirada temporal de la prótesis.
▪️ Regeneración ósea si es posible.
▪️ En algunos casos, retirada del implante y planificación de una nueva solución adaptada al estado de salud del paciente.
Lo más importante es no normalizar el dolor ni el movimiento de un implante y valorarlo a tiempo.
En Clínica Dental Badia abordamos estos casos con una visión clínica global, teniendo en cuenta tanto la salud bucodental como la situación médica general de cada paciente.